martes, 12 de enero de 2016

ὁ ἄνθρωπος ἔχει...

La primera parte de la clase de hoy la hemos dedicado a formar entre todos una historia.

Como hay algunos resfriados entre los alumnos, hemos aprovechado preguntando τί ἀλγεῖς; A partir de ahí hemos ido montando una historieta porque una de las alumnas ha contestado τὴν καρδίαν ἀλγῶ y ya se sabe que no hay nada como una bonita historia de amor, con bronca incluida, para captar la atención de las muchachas. Una cosa ha llevado a la otra, una riña de enamorados ha llevado a que el novio quisiera enseñarle algo a la muchacha, que este algo fuera un animal que encontró en la calle, un animal un tanto extraño con dos cabezas, ocho bocas... y demás miembros corporales de diferente cantidad, que el ζῷον en cuestión fuera en realidad una persona que se había transformado por beber τὸ φάρμακον, que los dioses tuvieran a bien volverle a convertir en una persona... Y todo en griego, por supuesto ;)



Este tipo de actividad, además de enganchar a los alumnos que son los protagonistas, permite hablar y escuchar mucho vocabulario, la mayoría conocido, alguna palabra que ellos van pidiendo. Toda la clase se implica y desarrollan la imaginación más que con cualquier texto cerrado. Por otra parte les sirve para escuchar una y otra vez las terminaciones de las palabras que conocen. Y ¿por qué no? también nos echamos unas buenas risas.

Después hemos estado jugando a una cadena de vocabulario que hemos empezado con ὁ ἄνθρωπος ἔχει... Cada alumno añadía una parte del cuerpo (usando los acusativos) y repetía lo que habían añadido los compañeros con anterioridad. Se trata de ejercitar la memoria, repasar el vocabulario, fijarse en la terminación de acusativo, y de nuevo, echarse unas buenas risas.

No sé la cantidad de griego que terminarán recordando pero los buenos momentos que nos pasamos en clase no nos los quita nadie.