viernes, 13 de noviembre de 2015

De boca en boca

Hemos probado hoy otra modalidad de dictado.

En dos equipos han formado una línea en la que las primeras podían leer el mismo texto en griego, lo transmitían a la compañera siguiente de la fila y así lo iban diciendo hasta que el último, que estaba en una mesa, escribía lo que escuchaba.






Ha habido fallos de letras, alguna frase que se ha perdido por el camino, palabras que se han confundido.

Después los grupos han estado analizando los fallos. Es fantástico escucharles reconocer en qué se han equivocado y cómo pueden mejorarlo, aunque alguna pierda la paciencia con algún compañero al que le cuesta un poco más.


Para terminar la clase hemos inventado una nueva historia entre todos, como de costumbre, con dioses, muchachas hermosas, enfados, castigos, metamorfosis... La imaginación no tiene límite afortunadamente.